Según la teoría de la teología de la naturaleza o teología de la biología los seres elementales existen en el mundo de los espíritus. Se los sueles llamar elementales en forma genérica por no llamarlos duendes, hadas, gnomos, sirenas etc. Estos seres han habitado la tierra mucho antes que el hombre, habiéndose ocupado (bajo la supervisión de ángeles y otras entidades superiores), de la proyección y construcción del mundo. Toda esta tarea, según la teoría que hemos mencionado, fue llevada acabo de acuerdo a las leyes del creador. El nombre elementales proviene de su estrecha relación con los cuatro elementales de la naturaleza, agua, tierra, fuego cada uno de estos seres elementales se ha encargado de colaborar en el elemento que pertenece. Los elementales no pueden clasificarse entre los hombres, porque algunos vuelan como los espíritus, pero no son espíritus, porque comen y beben como los hombres. El hombre tiene un alma que los espíritus no necesitan. Los elementales no tienen alma y, sin embargo no son semejantes a los espíritus, éstos no mueren y aquellos sí. Estos seres que mueren y no tienen alma son pues animales? son más que animales, porque hablan y ríen son prudentes, ricos, sabios pobres y locos igual que nosotros. Son la imagen grosera del hombre como éste es imagen grosera de Dios… estos seres no temen ni al agua ni al fuego están sujetos a las enfermedades humanas, mueren como las bestias y su carne se pudre como la carne animal. Virtuosos, viciosos, puros, impuros, mejores o peores como lo son poseen costumbres gestos y lenguaje.
Tan variadas como las versiones sobre la apariencia de los
duendes son las interpretaciones que se han hecho sobre
su origen, aunque la mas difundida, quizás, es la que
Los considera espíritus de personas que han muerto sin los adecuados servicios religiosos (bautismo) -sean de la religión que sean- y que han sido condenadas por los dioses a vagar eternamente entre el Mundo Superior y el Inferior (mucha gente sabe esto y por eso los considera diabólicos), sin embargo no todos los duendes son malignos.
Seria imposible tratar de enumerar aquí la incontable cantidad de nombres que reciben los duendes en todas partes del mundo, pero hay una salvedad que debe ser hecha, ya que tiende a crear confusiones.
En la mayoría de los países europeos o de influencia europea, se utiliza un único nombre genérico que involucra no solo a todos los integrantes de la "gente menuda", sino también a todos los elementos, objetos y circunstancias que integran el mundo feérico. Este nombre, derivado originalmente del vocablo latino fatum, "destino", se fue transformando luego en hada en español, fata (italiano), feé (francés), fairy (ingles) y fada (portugués), por nombrar los mas conocidos.
En español, en cambio, cada tipo de entidad espiritual tiene su propio nombre genérico de acuerdo con sus características, apariencia y comportamiento, y la clasificación mas difundida es: hadas (criaturas femeninas), duendes (seres masculinos de talla humana o mas pequeña y sus contrapartidas femeninas), elfos (entidades con formas no-humanas), genios o djinns, gigantes y ogros, dragones y elementales.
Por lo general cada raza tiene una habilidad especial que las caracteriza, ya ser herreros, zapateros, mineros y hasta tener poderes mágicos, en cuanto a poderes la mayoría pueden hacerse invisibles, algunos también tienen el poder del polimorfismo esto quiere decir que pueden tomar cualquier forma o cambiar su apariencia. Lo curioso del poder del polimorfismo en los duendes es que estos suelen pagar un precio caro, los apaxtl mexicanos, por ejemplo, que se transforman en halcones para cazar su alimento, van disminuyendo su tamaño en cada mutación, hasta pasar de duendes a simples insectos conocidos popularmente en ese país como chapulines (saltamontes o langostas).
Una leyenda muy similar del precio que pagan los duendes por cambiar su forma ocurre en Nueva Zelanda, donde los duendes waiparas de los maoríes se van convirtiendo paulatinamente en alacranes.